hoy no hablaré de este grupo, nisiquiera de su disco, hoy solo será una canción.
si,, podeis pensar ''y una canción da para tanto? ''
pues normalmente no, pero esta canción son 8:23 (sino me equivoco) de puro arte.
ahora estareis pensando : '' ¿8:23?,es un suicidio ''
no,es una genialidad.
En esta canción no sobra ni un segundo de piano,empieza con una línea de bajo potente pero contenida para terminar, hacia el final de los ocho minutazos que dura, en una mezcla de krautrock y psicodelia de diez. Ocho minutos que tienes ganas de volver a poner.

Todo este nuevo sonido no solo gracias a la banda, sino que parte de la culpa de este éxito la tiene Geoff Barrow, miembro de Portishead y productor de Primary Colours.
La influencia de Joy division, el propio portishead, system of mercy, the jesus and mary chain, my bloody valentine... es notable en el disco.
Hoy no profundizaré con the horrors, dado que es una banda que me gusta especialmente y por eso quiero dedicarles un artículo mayor y más tranquilamente...
Que su estética no os condicione al tener que escucharlos,ya que apaesar de su maquillaje y ropa, nada tiene que ver con su sonido.
sin tanto rimel, tanto grito y tanta tontería,the horrors suena contenido y excitante, en esta canción que contiene mútiples subidas y bajadas.
que te hace sentirte en una noria de 8 minutos
en la cual sientes momentos de euphoria y tristeza
todo adornado con luces de colores e imagenes borrosas.
el cambio de the horrors, se podría resumir en esta canción que al mismo tiempo cierra el álbum y que parece una puerta abierta hacia la continuación.
si,lo se, estoy profetizando, pero con the horrors es inevitable, y sobre todo con una de las canciones mas magníficas de los últimos tiempos.
PD: si tuviera que sumar las horas que he consumido escuchando esta canción serían 15 horas y 23 minutos..
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